La película empieza bien, presentando la "dimensión" de los pasillos, lo extraño, lo perturbador y lo laberíntico. Hay películas que uno ve (o en las que uno se mete, que no es lo mismo) y que, más que contar una historia, parecen funcionar como un debate abierto. Esta adaptación de Backrooms es una de ellas. Y lo digo porque, después de verla, me sorprendí a mí mismo hablando de ella durante días (con una IA que me referenció el resto del "lore"). Si una película te empuja a buscar a debatir. Algo que no se agota en el susto, es que algo bueno tiene. Para mi lo más curioso y relevante es como un mensaje de un anónimo en 4Chan se convirtió en un meme y luego al viralizarse en algo mucho más grande, en una historia colectiva que escapa al algoritmo o las tendencias empresariales, como era la internet antes de Google, en un Wikidot más o menos ordenado y en un listado más amplio de Fandom los cuales permiten a miles de colaboradores aporten su visión sobre un relato de terror y armarlo todo junto.
No obstante, la película tiene fallos y dos horas de metraje en algo que podría haber encajado en un capítulo de The Twilight Zone, se hace torpe y larga al final.









Suscribirse a:

