Sinopsis: Stan, aterrado ante el hecho de ir a la cárcel, por culpa de un delito fiscal, tratará de aprender una misteriosa arte marcial gracias a un maestro que le instruirá.
Rob Schneider me ha hecho gracia en varias películas, en ellas normalmente él es el objeto de las gracias y tiene secundarios que dan juego. En esta película dirigida por él mismo está hecha para lucirse él y que lo absurdo sean el resto de personajes. La película intenta ser una parodia de todos esos dramas carcelarios pero se queda en un mierda infecta sin gracia ninguna.
sábado, 11 de agosto de 2012
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